¿Está caro el S&P 500? Cinco formas de medirlo

El video “How BAD Are Stock Valuations Really?” de The Plain Bagel, contado en español: por qué una métrica muestra al mercado en niveles de burbuja y otra en su punto más barato en décadas.
Educación Financiera
Valuación del Mercado

Octubre 11, 2026

Agustín Garbarino

Agustín Garbarino


Ver el video original

Vi un video del canal The Plain Bagel que se llama “How BAD Are Stock Valuations Really?”, algo así como “¿Qué tan mal están realmente las valuaciones de las acciones?”. Me interesó mucho, y armé este artículo para contárselo a todos los que leen el sitio.

El video lo conduce Richard Coffin, gestor de portafolios en la firma canadiense WDS Investment Management. Parte de una pregunta que hoy se repite en todos lados: si la inteligencia artificial (IA) infló una burbuja en la bolsa. Como nadie puede saber cómo termina esa historia, Richard la acota a algo que se puede medir:

“Hay demasiadas variables como para predecir con precisión qué pasa de acá en adelante. Así que acotemos el alcance y enfoquémonos en un solo aspecto: ¿el mercado, es decir el S&P 500, está caro según los estándares históricos?”

Richard Coffin, The Plain Bagel, minuto 1:52

La respuesta cambia según la métrica que mires, y el video explica por qué. Este artículo sigue ese recorrido: primero cómo se le pone precio a un índice, después cuatro métricas que van de “muy caro” a “barato”, las cuatro advertencias de Richard sobre esos números y una quinta métrica para el cierre.

Los extractos están traducidos al español y llevan el minuto aproximado del video en el que aparecen. Las cifras son de principios de octubre de 2026. Donde hay una fuente pública para contrastarlas, figura al lado. El resto son los datos de Yardeni Research, la firma del economista Ed Yardeni, que Richard muestra en pantalla.

Cómo se le pone precio a un índice

El S&P 500 es el índice bursátil más seguido de Estados Unidos. Reúne a 500 de las mayores empresas del país y cubre más del 80% de la capitalización de ese mercado, es decir, del valor en bolsa de todas sus acciones. Tiene requisitos de ingreso, como un tiempo mínimo cotizando y exigencias de ganancias. Por eso una empresa enorme que acaba de salir a bolsa, como SpaceX, todavía está afuera.

El nivel del índice dice poco por sí solo. El 7 de octubre de 2022 cerró en 3.639,66 puntos y el 9 de octubre de 2026 en 7.811,54: más del doble en cuatro años. Para saber si esa suba es mucha o poca hay que compararla con lo que ganan las empresas que lo componen.

Con una empresa sola se puede hacer un DCF (discounted cash flow, o flujo de caja descontado): estimar todo el efectivo que va a generar y traerlo a valor de hoy. Con un índice ese camino se complica:

“Además de tener que hacerlo para 500 empresas, la cantidad de estimaciones que sumaríamos generaría un margen de error tan grande que cualquier valor al que lleguemos sería bastante inútil.”

Richard Coffin, The Plain Bagel, minuto 4:00

La alternativa es una valuación relativa: dividir el precio por alguna medida de resultados. El cociente más usado es el PER (price to earnings ratio, o relación precio-ganancias), que divide el precio de una acción por la ganancia por acción de la empresa. Para un índice se calcula un promedio de los PER de sus 500 empresas, ponderado por la capitalización de cada una. De acá en adelante, arriba de la división va siempre el precio del índice. Lo que cambia de una métrica a otra es qué ganancias se ponen en el divisor.

1. El CAPE de Shiller: muy caro

La primera métrica es el CAPE (cyclically adjusted price to earnings ratio, o PER ajustado por el ciclo), también conocido como PER de Shiller por el economista Robert Shiller. Divide el precio por el promedio de las ganancias de los últimos diez años, ajustadas por inflación. Al promediar una década entera, un año muy bueno o muy malo pesa poco, y queda una lectura de largo plazo.

“Hoy estamos por encima de las 40 veces, un nivel que no se veía desde la burbuja puntocom, y la métrica se acerca rápido a un nuevo máximo histórico.”

Richard Coffin, The Plain Bagel, minuto 4:48

El dato se puede contrastar. Al cierre del 9 de octubre de 2026 el CAPE estaba en 41,87 veces, contra un promedio histórico de 17,42 y un máximo de 44,19 en diciembre de 1999, en plena burbuja puntocom (la de las empresas de internet, que estalló en 2000). Mirando solo este número, el mercado está en zona de burbuja.

El mismo promedio que le da estabilidad al CAPE es su punto débil:

“Eso también significa que le damos menos peso a las ganancias más recientes. Y eso importa en un período de crecimiento rápido de las ganancias, porque subestima el impacto de ese crecimiento y puede sobrestimar la valuación de estas acciones.”

Richard Coffin, The Plain Bagel, minuto 5:43

Eso es lo que pasa hoy. FactSet, una firma que recopila las estimaciones de los analistas, estima que las ganancias del S&P 500 crecieron 29,6% en el tercer trimestre de 2026 contra el mismo trimestre del año anterior. Es un número provisorio, porque al 9 de octubre habían presentado resultados 19 de las 500 empresas. De confirmarse, sería el tercer trimestre seguido por encima del 25%. El promedio de los últimos diez años es 12,6%, y Richard cita 6,4% para los últimos 25.

Richard aclara que ese ritmo va a bajar, porque buena parte viene de la construcción de infraestructura para IA. Mientras dure, el efecto sobre el CAPE es mecánico: el promedio de diez años queda muy por debajo de las ganancias actuales, y el múltiplo se ve más alto.

2. El PER trailing: caro, lejos del récord

La segunda métrica es el PER trailing, que usa solo las ganancias de los últimos doce meses. Como no promedia nada, es mucho más volátil: en la crisis de 2008 se disparó, porque las ganancias se desplomaron y el divisor se achicó de golpe.

Según FactSet, hoy está en 26,0 veces, por encima de su promedio de cinco años (24,4) y de diez (23,6). Está alto, y aun así Richard lo ubica muy por debajo del pico de la burbuja puntocom:

“Sí, las cosas se ven caras, pero no tan estiradas como durante la burbuja puntocom. Al menos hay ganancias detrás de estas empresas que justifican parte del rendimiento que vimos.”

Richard Coffin, The Plain Bagel, minuto 6:56

3. El PER forward: en su promedio reciente

Las dos métricas anteriores miran hacia atrás. Richard marca el límite de ese enfoque:

“En realidad, la mayoría de los inversores compra acciones por lo que espera que hagan en el futuro.”

Richard Coffin, The Plain Bagel, minuto 7:27

El PER forward divide el precio por las ganancias estimadas para los próximos doce meses. Esas ganancias salen del consenso, que es el promedio de los pronósticos de los analistas que siguen a cada empresa. Como hay más de un proveedor de consenso, el número cambia un poco según la fuente.

Con los datos de Yardeni Research que usa el video, el PER forward del S&P 500 ronda las 19 veces: por encima de su promedio de largo plazo, de 16, y por debajo del pico de la burbuja puntocom, de 25. FactSet publica 19,1 veces, igual a su promedio de diez años (19,1) y por debajo del de cinco (19,8).

El reporte de FactSet trae un detalle que muestra cómo se mueve este múltiplo. El 30 de junio el PER forward era 20,4. Desde entonces el índice subió 3,5% y las ganancias estimadas subieron 10,4%. El mercado está más alto y el múltiplo más bajo, porque el divisor creció más rápido que el precio.

4. El PEG: barato

La cuarta métrica suma el crecimiento a la cuenta. El PEG (price/earnings to growth, o PER sobre crecimiento) divide el PER forward por la tasa anual a la que los analistas esperan que crezcan las ganancias en los próximos cinco años. Por convención, un PEG mayor que 1 ubica a una acción del lado caro y uno menor que 1, del lado barato.

“Esta va a ser la métrica más polémica, porque sugiere que el S&P 500 está barato. Y además de barato, lo más barato que estuvo en décadas.”

Richard Coffin, The Plain Bagel, minuto 9:12

En los datos que muestra el video, el PEG del S&P 500 está en 0,69 y el crecimiento esperado a cinco años en 27,3% anual, después de subir con fuerza en los últimos dos años. La cuenta cierra: 19 dividido 27,3 da 0,70. La lectura de Richard es que los analistas esperan que las ganancias crezcan más rápido de lo que subieron las valuaciones.

La tabla junta las cuatro lecturas sobre el mismo índice:

MétricaCon qué compara el precioValor hoyReferenciaLectura
CAPE de ShillerPromedio de 10 años de ganancias, ajustadas por inflación41,87 vecesPromedio histórico: 17,42. Máximo: 44,19Muy caro
PER trailingGanancias de los últimos 12 meses26,0 vecesPromedio de 10 años: 23,6Caro
PER forwardGanancias estimadas para los próximos 12 meses19,1 vecesPromedio de 10 años: 19,1En su promedio reciente
PEG forwardGanancias estimadas y su crecimiento esperado a 5 años0,69Menor que 1 se considera baratoBarato
CAPE: multpl.com, cierre del 9 de octubre de 2026. PER trailing y forward: FactSet Earnings Insight del 9 de octubre de 2026. PEG: Yardeni Research, según el video.

Las cuatro métricas miran el mismo índice en la misma semana y llegan a conclusiones distintas. Cuanto más recientes o más optimistas son las ganancias del divisor, más barato se ve el índice.

Caro o barato, ¿comparado con qué?

Hasta acá, caro y barato se midieron contra la historia del propio índice. Richard suma otra referencia: otros índices. Dos son de Estados Unidos, el S&P 400 de empresas medianas y el S&P 600 de empresas chicas. El tercero es el MSCI ACWI ex USA (All Country World Index sin Estados Unidos), que reúne acciones de 22 mercados desarrollados y 24 emergentes y cubre cerca del 85% de la bolsa mundial fuera de ese país. Estos son los datos que muestra el video:

ÍndiceQué agrupaPER forwardPEG forward
S&P 500Empresas grandes de Estados UnidosEntre 19 y 200,69
S&P 400Empresas medianas de Estados UnidosCerca de 150,8
S&P 600Empresas chicas de Estados UnidosCerca de 140,96
MSCI ACWI ex USA22 mercados desarrollados y 24 emergentes12,5Sin dato

Por PER forward, el S&P 500 es el más caro de los cuatro. Por PEG, es el más barato de los tres índices estadounidenses. Para el índice internacional el video no tiene un PEG comparable, pero Richard señala que sus ganancias esperadas crecen a un ritmo parecido al del S&P 500 con un múltiplo bastante más bajo, que además es bajo contra su propia historia. La propia MSCI informa un número muy parecido: un PER forward de 12,65 veces al 30 de septiembre de 2026.

Las cuatro advertencias de Richard

Las dos métricas que muestran un mercado razonable o barato, el PER forward y el PEG, dependen de ganancias que todavía no existen. Por eso el video cierra con cuatro advertencias.

Las estimaciones se corrigen

Yardeni Research publica un gráfico al que llama squiggles (garabatos). Cada línea sigue cómo fue cambiando la estimación de un mismo dato de ganancias durante los 25 meses previos a su publicación. En los períodos en que las ganancias reales suben, la mayoría de esas líneas baja con el tiempo: la estimación arranca alta y se va ajustando.

“Los analistas suelen ser demasiado optimistas cuando las cosas van bien.”

Richard Coffin, The Plain Bagel, minuto 13:00

El PEG es la métrica más expuesta a esto, porque su divisor es una estimación a cinco años. En mayo de 2026, Yardeni Research informó que ese crecimiento esperado había llegado a 20,2% anual, por encima del máximo de 18,6% que alcanzó en la burbuja tecnológica de 2000, con un PEG de 1,03. Cinco meses después, el video muestra 27,3% y 0,69. Si la estimación volviera al nivel de mayo, el mismo PER de 19 daría un PEG de 0,94.

Siete empresas pesan un tercio del índice

“A pesar de abarcar 500 empresas, el rendimiento del índice lo determina en gran medida un puñado de compañías.”

Richard Coffin, The Plain Bagel, minuto 13:14

Son las llamadas Siete Magníficas: Alphabet, Amazon, Apple, Meta, Microsoft, Nvidia y Tesla. Representan cerca de un tercio del S&P 500 (34% a agosto de 2026, según Charles Schwab) y cotizan a múltiplos más altos que las otras 493 empresas. Como el promedio se pondera por tamaño, lo que pase con esas siete mueve el PER del índice entero. Richard agrega que OpenAI y Anthropic, las dos empresas más asociadas a la IA, todavía no cotizan en bolsa, y que su llegada puede mover estas cuentas todavía más.

El crecimiento viene más de los márgenes que de las ventas

El gráfico que muestra el video proyecta un crecimiento de los ingresos de 15,6%, bastante menos que el de las ganancias. Para que la ganancia crezca más rápido que la venta, las empresas tienen que quedarse con una porción mayor de cada dólar que facturan.

“Sigue siendo mucho, sin duda, pero sugiere que la mayor parte del crecimiento de las ganancias viene del ahorro de costos, que tiene un límite.”

Richard Coffin, The Plain Bagel, minuto 14:14

Los datos de FactSet muestran el mismo patrón para 2026: los analistas esperan que las ganancias del S&P 500 crezcan 32,7% con ingresos que crecen 12,5%. El margen neto, que es la parte de cada dólar de ventas que queda como ganancia, se estima en 15,0% para el tercer trimestre, contra 13,0% un año antes y un promedio de cinco años de 12,6%. Un margen puede subir, pero tiene techo. Y si el ahorro viene de usar IA, Richard advierte que puede achicarse cuando las empresas que la proveen, que hoy en su mayoría pierden plata, suban sus precios.

De ahí sale una frase del video a favor de la primera métrica:

“El CAPE se inventó justamente para ver más allá de estos períodos de crecimiento insostenible, así que no habría que descartarlo por completo.”

Richard Coffin, The Plain Bagel, minuto 14:45

Hay costos que todavía no pasaron por el resultado

La mayor parte del gasto en IA es capex (capital expenditures, las inversiones en activos de larga duración, como chips y centros de datos). El capex se anota como un activo en el balance y llega al estado de resultados de a poco, repartido a lo largo de la vida útil que la empresa le asigna. La ganancia de cada año carga solo con una fracción de lo que se pagó.

“Hay preocupación de que los chips que compran estas empresas tengan una vida útil más corta que la que suponen sus criterios contables.”

Richard Coffin, The Plain Bagel, minuto 15:16

Si un chip pensado para durar varios años queda obsoleto antes, la ganancia de hoy está sobrestimada y el PER se ve más bajo de lo que corresponde. Los resultados de Meta del segundo trimestre de 2026 muestran cuánto pesa esta inversión en una empresa concreta.

5. La prima de riesgo de las acciones: casi en cero

Richard deja una métrica más para el final: la prima de riesgo de las acciones (equity risk premium). Se calcula en dos pasos. Primero se da vuelta el PER para obtener el earnings yield, o rendimiento de las ganancias: cuánto gana la empresa por cada dólar que pagás por su acción. Después se le resta el rendimiento del bono del Tesoro de Estados Unidos a 10 años, que es lo que cobrarías por prestarle a ese gobierno.

“En esencia, muestra el retorno adicional que reciben los inversores por invertir en acciones en lugar de quedarse en bonos del Tesoro y cobrar ese rendimiento anual.”

Richard Coffin, The Plain Bagel, minuto 16:45

La cuenta se puede hacer con datos públicos del 8 de octubre de 2026. Un PER forward de 19,1 equivale a un earnings yield de 5,24% (1 dividido 19,1). Ese día el bono a 10 años rendía 5,22%. La prima queda prácticamente en cero. Según Richard, sin llegar al nivel de la burbuja puntocom, es la más baja en bastante tiempo.

Parte de la explicación está en el bono, cuyo rendimiento pasó de 4,64% a fines de agosto a 5,22% a principios de octubre. Y esa suba es un riesgo en sí misma:

“Los rendimientos más altos del Tesoro tienden a actuar como una gravedad sobre las valuaciones de las acciones. Cuando suben, pueden sacar capital del mercado accionario.”

Richard Coffin, The Plain Bagel, minuto 17:05

Con una prima cercana a cero, lo que compensa el riesgo de tener acciones es que sus ganancias pueden crecer, mientras que el cupón del bono queda fijo. Otra vez, todo depende de que el crecimiento esperado se cumpla.

Qué deja el video

El video termina sin un veredicto de caro o barato, y con una idea clara de qué tiene que pasar para que cada lectura se cumpla:

“Si las cosas salen bien, incluso con las valuaciones actuales, las acciones podrían tener un rendimiento sólido, o incluso bueno, de acá en adelante. Pero el buen rendimiento que vimos hasta hoy es bastante anormal en términos históricos, y ya hay mucha suba incorporada en los precios, lo que deja a los inversores con mucho riesgo.”

Richard Coffin, The Plain Bagel, minuto 16:04

Richard aclara que nada de esto es un argumento para intentar adivinar cuándo entrar o salir del mercado. El objetivo del video es mostrar lo difícil que es responder incluso una sola parte de la pregunta, y por qué conviene desconfiar del exceso de confianza en cualquiera de las dos direcciones.

Todas estas métricas se calculan igual para una empresa sola. El artículo sobre el PER recorre el trailing, el forward y el PEG con empresas reales, y el de valor intrínseco explica qué es lo que estos múltiplos intentan aproximar.

Mi conclusión personal

De las cinco métricas del video, le doy más peso al PER forward. El CAPE y el trailing comparan el precio con ganancias que ya pasaron. El forward lo compara con las que se esperan para los próximos doce meses, y quien compra hoy compra las ganancias futuras. Medido así, el S&P 500 quizás no esté caro: cotiza a 19,1 veces, lo mismo que promedió en los últimos diez años.

También tengo presente la primera advertencia de Richard: los analistas tienden a ponerse optimistas cuando el mercado viene optimista, y el S&P 500 vale hoy más del doble que hace cuatro años. Si las ganancias terminan por debajo de lo estimado, el mismo precio equivale a un PER más alto que 19,1. Por eso pienso que el valor real del índice quizás esté algo por debajo de su precio de hoy.

Las ganancias reales van a decir cuánto. La temporada de resultados del tercer trimestre recién empieza, con 19 de las 500 empresas reportadas al 9 de octubre, y es la primera prueba para esas estimaciones. Mientras tanto, cuando leas que el mercado está caro o barato, fijate primero con qué ganancias está hecha la cuenta.

Preguntas frecuentes sobre la valuación del S&P 500

¿Está caro el S&P 500 en octubre de 2026?

Depende de la métrica. El CAPE de Shiller está en 41,87 veces, cerca de su máximo histórico de 44,19 (diciembre de 1999). El PER trailing está en 26,0 veces, por encima de su promedio de diez años (23,6). El PER forward está en 19,1 veces, igual a su promedio de diez años. Y el PEG forward está en 0,69, un nivel que se considera barato. Las cuatro métricas parten del precio del índice y cambian las ganancias con las que lo comparan.

¿Qué es el CAPE o PER de Shiller?

Es el precio dividido por el promedio de las ganancias de los últimos diez años, ajustadas por inflación. Lo creó el economista Robert Shiller para que un año muy bueno o muy malo pese poco en la lectura. Su límite: cuando las ganancias crecen rápido, el promedio de diez años queda por debajo de las ganancias actuales y el CAPE muestra al mercado más caro que las métricas que usan ganancias recientes.

¿Qué diferencia hay entre el PER trailing y el PER forward?

El trailing divide el precio por las ganancias de los últimos doce meses, que son un dato real. El forward lo divide por las ganancias estimadas para los próximos doce meses, que salen del consenso de analistas. Cuando las ganancias vienen creciendo, el forward es más bajo que el trailing. El forward depende de que los pronósticos se cumplan.

¿Qué es el PEG y cómo se interpreta?

El PEG divide el PER forward por la tasa anual de crecimiento de las ganancias esperada para los próximos cinco años. Por convención, un valor mayor que 1 ubica a la acción o al índice del lado caro y uno menor que 1, del lado barato. Es muy sensible a la estimación de crecimiento: con un PER de 19, un crecimiento esperado de 27,3% da un PEG de 0,70 y uno de 20,2% da 0,94.

¿Qué es la prima de riesgo de las acciones?

Es el rendimiento adicional que ofrecen las acciones frente a un bono del Tesoro. Una forma simple de estimarla es calcular el earnings yield (1 dividido por el PER) y restarle el rendimiento del bono de Estados Unidos a 10 años. Al 8 de octubre de 2026, un PER forward de 19,1 da un earnings yield de 5,24% y el bono rendía 5,22%, así que la prima estaba prácticamente en cero.

Fuentes: video “How BAD Are Stock Valuations Really?” de The Plain Bagel (9 de octubre de 2026) para los extractos y para los datos de Yardeni Research que muestra en pantalla; FactSet Earnings Insight del 9 de octubre de 2026 para el crecimiento de ganancias e ingresos, el margen neto y los PER trailing y forward; multpl.com para el CAPE de Shiller; Reserva Federal de St. Louis (FRED) para el nivel del S&P 500 y el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años; MSCI para la composición del ACWI ex USA; Charles Schwab para el peso de las Siete Magníficas; Yardeni QuickTakes del 6 de mayo de 2026 para el crecimiento esperado a largo plazo de ese mes.

Este análisis es con fines educativos y no representa una recomendación de compra o venta. Haz tu propia investigación (DYOR).