Howard Marks: Cómo Pensar Sobre el Riesgo
Diciembre 19, 2025
Reflexiones sobre el video “Cómo pensar sobre el riesgo” de Howard Marks, fundador de Oaktree Capital.
Ver el video originalHace poco me puse a ver con mucha atención un video de Howard Marks que se llama “Cómo pensar sobre el riesgo” y la verdad es que me dejó pensando un montón.
Marks es un inversor con muchísima experiencia y trayectoria (fundó Oaktree Capital), pero lo que más me gustó de su charla es que no se pone a tirar fórmulas matemáticas aburridas. Al contrario, habla de la psicología y de cómo nosotros, como personas, nos equivocamos al pensar sobre el riesgo cuando invertimos nuestro dinero.
Me dieron ganas de compartirles los puntos que más me impactaron y lo que fui aprendiendo. No pretendo dar una clase, porque yo también estoy en proceso de entender todo esto, pero me pareció que estas ideas son muy importantes para cualquiera que quiera cuidar sus ahorros e inversiones.
1. El riesgo no es lo que nos dijeron en la facultad
Una de las cosas que Marks dice es el riesgo no es la volatilidad. Existe la creencia de que si un precio sube y baja mucho, es riesgoso. Pero él dice que eso es solo un síntoma.
Para él, el riesgo real (el que nos tiene que importar) es la probabilidad de perder el dinero para siempre. Me pareció una distinción simple pero fundamental: que el precio se mueva no es el problema, el problema es que el capital no vuelva más.
2. El peligro de creer que “ya pasó”
Algo que aprendí y que me resultó interesante es que, según Marks, el riesgo es algo que no se puede medir ni siquiera después de que la inversión terminó.
Él pone este ejemplo: si comprás algo a 10 y lo vendés a 20, ¿fue una inversión segura? No necesariamente. Capaz que tuviste una suerte bárbara y zafaste de un montón de cosas que podrían haber salido mal.
Lo que él llama la “muestra” (lo que pasó) es solo uno de los tantos resultados que el “universo” nos podría haber entregado. Me enseñó a ser más humilde con mis aciertos: a veces ganamos, pero por las razones equivocadas. Que tengamos un buen año con excelentes resultados, no implica que nuestra cartera de inversiones tenga un buen manejo del riesgo.
3. El riesgo es “perverso” (y por eso hay que tener cuidado)
Esto me pareció brillante: Marks dice que el riesgo es más alto cuando todos pensamos que es más bajo.
Cuando todo el mundo está eufórico y cree que nada puede fallar, los precios suben tanto que ahí es justamente cuando el riesgo es máximo. En cambio, cuando todos tenemos miedo y pensamos que todo va mal, los precios caen y la inversión se vuelve mucho más segura. Me di cuenta de que, para invertir bien, a veces hay que ir un poco en contra de lo que sentimos.
4. No es “qué” comprás, sino “cuánto” pagás
Este fue, para mí, una de las ideas más importantes. Marks insiste en que la seguridad no viene de la calidad del activo, sino del precio de compra.
Nosotros solemos pensar que comprar acciones de una empresa gigante y súper sólida es “seguro”. Él cuenta que en los años 70, la gente compró las mejores empresas de EE.UU. a precios altísimos y terminaron perdiendo casi todo.
En cambio, podés comprar algo que parezca “basura”, pero si lo pagás lo suficientemente barato, termina siendo una inversión súper segura y rentable.
“El éxito no es comprar cosas buenas, sino comprar cosas bien.”
5. Las analogías que me ayudaron a entender
Para explicar cómo gestionar todo esto, Marks usa un par de comparaciones que, como futboleros que somos, me parecieron geniales:
Fútbol vs. Fútbol Americano
Él compara ambos estilos de fútbol. El fútbol que nosotros conocemos con el fútbol americano. Dice que invertir es como nuestro fútbol. El juego es fluido, no se detiene y no podés pedir un “tiempo muerto” para pensar la táctica. Tenés que gestionar el riesgo mientras la pelota está rodando.
El seguro del auto
Controlar el riesgo es como pagar el seguro del auto. Si termina el año y no chocaste, no sentís que tiraste la plata. Sabés que la protección era necesaria por si las cosas salían mal. Invertir es igual: controlar el riesgo tiene un costo, pero es lo que te permite seguir jugando a largo plazo.
Mi conclusión personal
Después de escucharlo, me quedé con la idea de que no hay que tratar de evitar el riesgo a toda costa, porque si no hacés nada, tampoco ganás nada (el famoso riesgo de omisión).
Como decía un humorista que Marks cita: “A veces hay que subirse a la rama, porque ahí es donde está la fruta” (o algo así).
El tema, y lo que yo aprendí, es que hay que saber a qué rama subirse, chequear que no esté podrida y, sobre todo, no subirnos cuando hay mil personas más arriba haciendo peso.
Este análisis es con fines educativos y no representa una recomendación de compra o venta. Haz tu propia investigación (DYOR).