Calculadora de Interés Compuesto

Esta calculadora de interés compuesto proyecta cuánto llegan a valer tus ahorros si aportás todos los meses y reinvertís lo que van generando. Definí el aporte mensual, la tasa anual, la inflación esperada y el horizonte, y vas a ver la evolución año a año, cuánto del total salió de tu bolsillo y cuánto lo puso el interés.

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Cantidad que invertirás cada mes

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Un 12% anual es alcanzable eligiendo en qué empresas invertir

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Tus aportes se ajustarán con la inflación

años

Tiempo que mantendrás tu inversión

Qué es el interés compuesto

El interés compuesto es el que se calcula sobre el capital inicial más los intereses que ya se acumularon. Los intereses de un año no se retiran: pasan a formar parte del capital, y al año siguiente ese capital más grande vuelve a generar intereses. Por eso la cifra no crece en línea recta sino que se va acelerando.

La diferencia con el interés simple está justo ahí. El interés simple se calcula siempre sobre el monto inicial, así que rinde lo mismo todos los años. El compuesto rinde cada año un poco más que el anterior, porque la base sobre la que se calcula nunca deja de agrandarse.

Cómo se calcula, año por año

La fórmula clásica del interés compuesto es capital final = capital inicial por (1 + tasa) elevado a la cantidad de períodos. Sirve cuando hay un único depósito al principio. Cuando además aportás todos los meses, como en la mayoría de los casos reales, el cálculo se hace de a un año por vez: se aplica la tasa sobre lo acumulado hasta el cierre del año anterior, se suma el aporte del año, y ese total es el punto de partida del año siguiente.

Así se ven los primeros cinco años con los valores que trae la calculadora por defecto: 1.000 por mes, 12% anual de rentabilidad y 5% de inflación.

AñoAporte del añoIntereses del añoAcumulado
112.000012.000
212.6001.44026.040
313.2303.12542.395
413.8925.08761.374
514.5867.36583.325

El primer año no genera intereses porque el capital recién se está formando. En el segundo, los 12.000 acumulados rinden 1.440, y el aporte sube a 12.600 porque se ajusta con la inflación. Para el año 5 los intereses del ejercicio ya son 7.365, más de la mitad de lo que aportás en doce meses. Todavía parece poco, y ese es justamente el tramo donde la mayoría abandona.

Qué pasa a 30 años

Con esos mismos valores, el acumulado al año 30 llega a 4.395.082. De ese total, 797.266 son aportes tuyos y 3.597.816 son intereses: el 82% del resultado final lo puso el interés compuesto, no tu bolsillo.

Ese mismo ahorro de 1.000 por mes, guardado sin invertir durante 30 años, termina en 797.266. Invertido al 12% anual termina en 4.395.082. La plata que sale de tu bolsillo es exactamente la misma: la diferencia son 3.597.816 que puso el tiempo.

El otro dato que conviene mirar es cuándo llegan los hitos. El primer millón aparece en el año 19, y los tres millones siguientes entran en los once años que quedan. La simulación es la misma de punta a punta: lo único que cambia es el tamaño de la base sobre la que se calculan los intereses.

Cómo elegir los valores de la simulación

La tasa es el número más sensible y el más fácil de inflar. La calculadora arranca en 12% anual, que es una rentabilidad alcanzable eligiendo en qué empresas invertir. Antes de quedarte con un resultado, corré la simulación también con una tasa varios puntos más baja: si el plan sigue en pie, es un plan robusto.

La inflación cumple dos funciones acá. Ajusta tu aporte hacia arriba cada año, porque en la práctica los ingresos también se mueven, y te recuerda que el número final está expresado en plata del futuro, que compra menos que la de hoy. Si querés simular un aporte fijo, ponela en cero.

El horizonte es la variable que más manda y la que menos se toca. Los números de arriba muestran por qué: el tramo que hace la diferencia es el último, no el primero. Alargar el plazo cinco años suele mover más el resultado que sumarle dos puntos a la tasa.

Preguntas frecuentes sobre el interés compuesto

El interés compuesto es el que se calcula sobre el capital inicial más los intereses que ya se acumularon. Cada año los intereses ganados pasan a formar parte del capital, así que al año siguiente ese capital más grande vuelve a generar intereses. El interés simple, en cambio, se calcula siempre sobre el monto inicial, por lo que rinde lo mismo todos los años.

La fórmula base es capital final = capital inicial por (1 + tasa) elevado a la cantidad de períodos. Cuando además hacés aportes periódicos, como en esta calculadora, el cálculo se hace año por año: se aplica la tasa al capital acumulado hasta ese momento, se suma el aporte del año y el resultado pasa a ser el capital del año siguiente.

Porque durante el primer año el capital recién se está formando con los aportes mensuales. La calculadora aplica la tasa sobre el capital acumulado al cierre del año anterior, así que los intereses aparecen a partir del segundo año. Es un criterio conservador: evita mostrar rendimientos sobre plata que todavía no estuvo invertida el año entero.

La calculadora arranca en 12% anual, que es una rentabilidad alcanzable eligiendo en qué empresas invertir. Si querés una proyección más conservadora, bajá la tasa y mirá cómo cambia el resultado. Vale la pena correr la simulación con dos o tres tasas distintas en vez de confiar en un solo número.

Porque en la práctica tus ingresos y tu capacidad de ahorro también se ajustan con el tiempo. La calculadora aumenta el aporte anual según la inflación que definas, de manera que el esfuerzo de ahorro se mantenga constante en términos reales. Si preferís simular un aporte fijo, poné la inflación en cero.

Bastante más de lo que la intuición sugiere. Con los valores por defecto, en el año 5 los intereses acumulados todavía son una fracción chica del total, y recién pasada la mitad del período empiezan a superar a los aportes. El efecto no es gradual sino que se acelera, y por eso el horizonte de tiempo pesa tanto como la tasa.